La Biografía del Silencio

Pablo de d’ors

Debo admitir que me cuesta mucho leer, he tratado de buscar el motivo que origina el no poder sentarme quieta y pasar un par de páginas comprendiendo, porque me encanta, lo disfruto; sin embargo, no pasó ni dos páginas y mi mente ya está en dos o tres cosas a la vez.

 

Cuando comencé con mucho esfuerzo la lectura de este libro (como de varios otros), lo  primero que me quedó fue la inquietud mental, y me hizo mucho sentido con lo explicado en el primer párrafo y además con lo iniciado en mi curso de mindfulness, que he empezado unas tres o cuatro veces por qué no he logrado hacer los simples ejercicios de las lecciones 1, 2 y 3, porque admito también que ya iba en la lección 7, con tal de avanzar que es lo que me gusta, producir, pero que tomando consciencia no está vivenciando nada. 

 

Decidí leerlo por segunda vez, porque siento que los inicios del camino para aquietar la mente, (que es un desafío para mí y quizás para muchos), darán respuestas a interrogantes y acciones que quisiera cambiar de mi vida, y creo que el camino va en esta dirección.  

 

Por algún motivo siempre he necesitado tener espacios de soledad. Menos mal que los que me aman lo entienden y ayudan cuando lo requiero.  Estar en silencio siempre me ha traído una especie de energía adicional, una recarga necesaria en mi vertiginosa vida.  

 

Pero esto es simplemente el hecho de no hablar, porque el silencio en mi interior ha sido casi imposible lograrlo. Mi mente no para y lo único que quiero es que se calle, esa obsesión de transitar por el futuro a cada momento me molesta, porque lo que he tratado de hacer (tarea que me ha dado el mindfulness) es observar estos pensamientos y tratar descifrar qué es lo que frecuentemente pasa por mi cabeza y descubrí que siempre son actividades a ejecutar, lo que tengo que hacer o pretendo, la planificación ficticia en mi cabeza, siempre pensando en el futuro pero en corto plazo.

La biografía del silencio me lleva a pensar que lograrlo no es inalcanzable, que no tengo que imaginar cosas tan elevadas espiritualmente cuando ponemos la palabra meditación en la mesa, que la verdadera vida, está tras de lo que nosotros comúnmente llamamos vida. 

 

Voy a citar algunas partes del libro que me hacen mucho sentido y que me ayudan a comprender y emprender este viaje que estoy segura de que será extraordinario para la vida que quiero Vivir:

  • “La inquietud mental fue lo que percibí justo después de las molestias físicas, no fue para mí una batalla menor o un obstáculo más soportable. Al contrario: “Un aburrimiento infinito me acechaba”.
  • “Quedarse en silencio con uno mismo es mucho más difícil de lo que, antes de intentarlo, había sospechado”.
  • “Poner nombre a lo que aparecía y desaparecía en mi mente cuando me sentaba a meditar”.
  • “Estar atento a las propias distracciones es mucho más complicado de lo que uno se imaginaba” “acaba uno distrayéndose con esa nueva ocupación”.
  • “Cierto que al principio todo me parecía más importante que meditar; pero ha llegado el momento en que sentarme y no hacer otra cosa que estar en contacto conmigo mismo, presente a mi presente, me parece más importante que todo”.
  • “Cuando como, como; Cuando duermo, duermo”.
  • “La meditación es la práctica de la espera. Pero ¿Qué se espera realmente? Nada y todo. 
  • “Actuamos siempre conforme a la sabiduría que tenemos en cada momento, y si actuamos mal es porque, al menos en ese punto había ignorancia. Es absurdo condenar la ignorancia pasada desde la sabiduría del presente”.
  • “Solo hay que pararse, callar, escuchar y mirar”.
  • “Meditar no es difícil; lo difícil es querer meditar”.
  • “Es maravilloso constatar cómo conseguimos grandes cambios en la quietud más absoluta”.
  • “Gracias a la meditación he descubierto que ninguna carga es mía si no me la echo a los hombros”.

Mientras leo, siempre voy marcando con un destacador aquello que me hace sentido y más aún que me cuesta tanto leer cuando leo” (suena raro, pero así es), y con este libro, siento coherente en mi trabajo de mejoramiento personal la necesidad de aprender a aquietar la mente, por que en cosas simples me puedo dar cuenta que no vivo casi nunca “El momento presente” o la “atención plena”; cuando tomo desayuno, estoy pensando que cocino de almuerzo, cuando estoy almorzando en la reunión que tengo más tarde, cuando estoy con mis hijos qué tengo que lavar la ropa y así, todo el tiempo. 

 

El primer paso es hacer consciente y sentir la necesidad de cambiar, a pesar de saber que no es fácil y así lo muestra este libro, de a poco y con otras ayudas he ido mejorando (muy lento, pero algo avanzó) este trabajo de observar mis pensamientos y dejarlos pasar para volver conmigo. 

 

Al terminar de leerlo por segunda vez, siento que estoy un paso más cerca, que no es imposible, que puedo meditar o iniciar la meditación así, tal cual soy, con mis virtudes y defectos, con mi cabeza llena de cosas, aunque muchas veces este a la “deriva” como lo llama el autor, trabajar el camino de los desapegos (que tanto daño pueden causar), y que puedo ser capaz de realizar esta práctica, No esperando nada y todo.

Recomiendo este libro a todos aquellos que quieren realizar un camino de Parar, Callar, Escuchar y Mirar. 

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