Las 7 Leyes Espirituales del Éxito

Deepak Chopra

Sin duda es uno de mis libros favoritos. Hace muchos años llegó a mis manos, ni siquiera recuerdo cómo. No era muy largo, por lo que me entusiasmó leerlo. 

Todo me hizo mucho sentido, desde el inicio hasta el final, más aún que ya hace mucho estoy en la búsqueda de algo que no puedo describir, por lo que este libro fue uno de mis buenos comienzos.

Comienzo de un camino de aprendizaje, observando la armonía de las leyes de la naturaleza, que muchas veces pasan por nuestras narices sin darnos cuenta. ¡Que extraordinario es hacer consciente las maravillas que están a nuestro alrededor y que simplemente fluyen, sin esfuerzo, sin dolor, simplemente viviendo en abundancia!

 Es aquí donde me hago la pregunta ¿Que nos hace personas exitosas?, seguramente lo primero que se nos viene a la mente es el bienestar económico, un buen puesto laboral, una casa, un auto, poder, entre otras cosas y demostrar ante lo demás que tenemos éxito en estos aspectos, de igual manera es un concepto subjetivo, cada persona puede medirlo de una manera diferente, pero la realidad es que está alejado del sentido del desarrollo personal, del bienestar en todos los aspectos de la vida. 

Las 7 leyes espirituales te abren el camino a ser conscientes de considerar aspectos fundamentales para tener y sentir éxito en los distintos aspectos de la vida.  

En este Blog, resumiré desde mi punto de vista y experiencia este hermoso libro, para que te inspire leerlo y pueda ser el inicio de un nuevo camino…

  1. La ley de la potencialidad Pura:

    Simplemente lo visualizo como nuestro YO verdadero. Nuestra esencia, la que se conecta con el universo y viceversa. Pero nos referimos a ese YO puro, verdadero, libre de necesidades externas, libre de la aprobación, libre de controlar las cosas, libre de las necesidades de poder, que finalmente provienen del miedo. 

    Parece difícil pensar en encontrar esta conciencia pura, y de verdad que nuestro mundo tan vertiginoso y alocado nos aleja y desconecta. Para iniciar esta búsqueda existen técnicas que te ayudarán para acceder, la primera es a través de la práctica del silencio y la meditación, puedes iniciar dedicando tiempo todos los días al primero, aunque cueste mucho por los infinitos quehaceres del día, regálate minutos para ti, puedes partir de menos a más, simplemente ser.

    La segunda, cada día cuando salgas de tu casa sintoniza con la naturaleza y presencia la inteligencia maravillosa que rodea las cosas vivas.  Es inevitable estar en piloto automático, es por eso por lo que no nos damos cuenta de cosas tan simples, como por ejemplo en mi caso no me daba cuenta las hermosas flores que crecían en el patio de mi casa o que si dedicaba un poco más de tiempo a mis plantas estas crecían bellas, generando vida con su color y no se secaban que era lo que siempre pasaba. 

    Y por último la abstinencia de juicios de valor. Este último punto es relevante y difícil. No nos damos cuenta en nuestro día a día la energía que gastamos en juzgar millones de cosas a nuestro paso. Repetir la frase “Hoy no juzgaré nada de lo que suceda”, y hacerlo consciente es infinitamente aliviador, comenzando poco a poco, te irás sintiendo menos agotado.

  2. La Ley de la entrega:

    Esta ley es una de mis favoritas, debe ser porque no me resulta difícil de ejecutar o también porque amo dar a otros, diferentes cosas, un consejo, un abrazo, una palabra, un chocolate, lo que sea. 

    Con esta ley entendí el flujo de energía del dar y recibir, pues el universo actúa por intercambio.  La abundancia es también flujo, por lo que no podemos detener esta circulación, si no se estanca, se acumula, se pudre. 

    Toda relación se basa en dar y recibir, y es tan simple como si quieres tener alegría, entrega alegría, si quieres amor, entrega amor, si quieres dinero, dalo, si quieres bendición en tu vida, otórgala también en la vida de los demás. 

    Esta acción de dar debe ser genuina y sin intención, y el pensamiento también contribuye y tiene el mismo poder, enviar una bendición, una oración, recae directamente en los demás. 

    ¿Cómo practicamos esta ley?, vaya a donde vaya siempre lleve un regalo, una palabra, una frase, una bendición, un buen deseo, una flor, etc.  Esto pondrá en marcha la circulación de la abundancia en su vida y también de los demás. 

     Además, recibe con agradecimiento todos los regalos que la vida te ofrece, el despertar, el sol de la mañana, la lluvia de invierno, también cosas materiales, palabras amables, un abrazo. 

    Hay que comprometerse con mantener esta circulación, nunca lo olvides.

  3. La ley del Karma:

    Cada día de nuestra vida tomamos miles de decisiones

    Desde que abrimos los ojos al despertar, si nos quedamos 5 minutos más o si nos levantamos inmediatamente, con qué ropa nos vestimos, si tomamos café o té, y así, todo el día tomamos decisiones y muchas veces lo hacemos de una manera muy inconsciente o con piloto automático, lo que en muchas ocasiones nos traen consecuencias que no son de nuestro agrado. 

    Has escuchado más de alguna vez la frase que lo que sembramos cosechamos, y definitivamente es así.  La aplicación de esta ley implica la toma de decisiones consciente y es tan simple como si quieres tener alegría, transmite alegría, si quieres amor, da amor, si quieres dinero, da dinero, si quieres felicidad, siembra felicidad. 

    Observa las decisiones que tomas y hazla consciente, siempre que lo hagas pregúntate cómo me afectará y a los que me rodean y no dejes de lado tu intuición, escucha y siente a tu corazón.

  4. La Ley del mínimo esfuerzo:

    Esta ley es realmente maravillosa. El universo nos muestra día a día su grandeza y simplemente no nos damos cuenta. 

    Y es aquí donde encontramos la ley del mínimo esfuerzo. El sol brilla diariamente, las flores se abren y nos dan su aroma, los pájaros vuelan y todo simplemente fluye. 

    Esta ley tiene tres componentes, el primero es la aceptación, cada momento, cada situación, es tal cual como debe ser, sin luchar, sin desear que las cosas sean tal como desearía que fueran. Hacerse responsable de la situación tal cual es.  

    El segundo componente es la responsabilidad, no echando la culpa a nada, ni a nadie sobre nuestra situación, entendiendo que todos los problemas tienen la semilla de la oportunidad y pudiendo transformarla en una situación o cosa mejor. 

    El tercer componente es la indefensión, esto significa no gastar energía en querer convencer o imponer nuestro punto de vista, se gasta demasiada energía en esto. Cuando te mantienes abierto a los distintos puntos de vista, sin estar apegado rígidamente, existe libertad.

  5. La ley de la intención y del deseo:

    Todo el universo en su inmensidad, en su naturaleza esencial está compuesto de energía e información. La atención carga energía y la intención transforma, es la base para el flujo espontáneo libre de esfuerzos, y la condición para esto es que se debe utilizar esta intención para el bien de la humanidad, la intención es deseo, sin apego al resultado, nuestra intención es hacia el futuro, pero nuestra atención es hacia el presente

    Vivir en la sabiduría de la incertidumbre, disfrutar de cada momento, de todo el camino, sin apegarse al resultado final.

    Si las cosas no marchan es por un motivo, algo más grande estará allí.

  6. La Ley del desapego:

    Acción difícil y poderosa. El apego se basa en el miedo y en la inseguridad y el desapego nos entrega libertad.

    La seguridad y la certidumbre es el apego a lo conocido y que es lo conocido, nuestro pasado y en ello no hay evolución, hay estancamiento. 

    Con los apegos estamos ligados a la decepción, a la frustración, a las preocupaciones.

    La incertidumbre es terreno fértil de la creatividad y la libertad. Lo desconocido es el campo de las oportunidades. 

    Con la sabiduría de la incertidumbre podemos cambiar de sentido en cualquier momento, para algo mayor o más grande sin cerrarnos a nada, sin forzar y atentos a las oportunidades. Cada uno de los problemas de la vida es la semilla de la oportunidad.

  7. La ley del dharma o propósito en la vida:

    Partamos con esta afirmación: “todos tenemos un propósito en la vida”, algún talento que podamos entregar a los demás lo que crea riqueza y abundancia ilimitada

    Ese talento que nadie más en el mundo lo hará como tú, debes descubrirlo por ti mismo y esto sumarlo al servicio de la humanidad. 

    El compromiso es buscar mi yo superior, más allá del ego a través de la práctica espiritual, descubrir mis talentos personales y como aporto a la humanidad este talento.

     Un inicio es responderte esta pregunta: ¿Qué haría si no me pagarán? 

     

    Termino este resumen, con el corazón lleno de energía, cada vez que lo repaso siento que lo entiendo y vivo cada vez mejor, aunque quede mucho camino por recorrer. Termino con este párrafo que termina el libro de el Buda Guatama: 

“Nos hemos detenido a encontrarnos, a conocernos a amarnos a compartir. Este es un momento precioso pero transitorio. Es un pequeño paréntesis en la eternidad. Si compartimos con interés, con ligereza de corazón y con amor, creamos abundancia y alegría los unos con los otros. Y entonces este momento habrá merecido la pena” 

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